Proceso de 9 días a la nutrición pránica. Una mirada desde dentro


Es el octavo día de los nueve de los que consta este proceso en el que estoy participando en este momento en una zona rural de la región Occitania en el sur de Francia. Mi mente ha recuperado la claridad y el impulso para funcionar con normalidad, mi cuerpo físico está recuperando las fuerzas aunque visiblemente mas delgado tras esta intensa detoxificación. Vuelvo a encontrarme bien, muy bien, mucho mejor que cuando vine, así que tras despertarme esta mañana me entraron muchas ganas de compartir mi experiencia con vosotros. Por cierto, he vuelto ha recuperar un sueño profundo, continuado y reparador por las noches, algo como hacia años que no disfrutaba.

Dejadme que os cuente inicialmente a modo resumido qué es todo esto de la nutrición pránica. En el universo material que percibimos todo está compuesto de energía vibrante con mayor o menor frecuencia. Cuanto más se vaya reduciendo la vibración de la energía más densificada estará esa sustancia y más solida se apreciará, y viceversa. A través de la inclusión de energía con mayor vibración a una sustancia, por ejemplo el hielo, este cambiará su estado primero a agua y después a gas; va aumentando así la cantidad de energía y se transforma a un nuevo estado mas ligero, mas liviano, mas poderoso (es el vapor de agua moviendo generadores lo que produce la mayor parte de la energía eléctrica que consumimos).

Para mi sorpresa conocí hace ya unos cuantos años, quizá alrededor del 2006 o 2007 que el ser humano podía alimentarse con energía primordial, no densificada, que los hindúes conocen como prana, o los chinos como Qi, o los japoneses como Ki; la ciencia lo llama energía eléctrica. Fue a través del documental “Vivir de la Luz”, un trabajo excepcional de investigación que fue en su momento proyectado en algunas salas de cine en Madrid (te recomiendo que la veas si te interesa todo esto, puedes encontrarla en Vimeo). Ocurre que este prana existe de forma abundante y está a nuestra disposición, pudiendo elevar la vibración de nuestro cuerpo y poner a su disposición la energía necesaria para que todos sus procesos naturales ocurran con total normalidad, sin problema. Cualquier enfermedad se manifiesta cuando la energía eléctrica deja de estar disponible en la cantidad necesaria en una determinada zona del cuerpo; esto ocurre por diversas causas en las que no vamos a entrar aquí, pero siempre que se restituye la energía comienza la regeneración celular y por tanto vuelve uno a recuperar la salud y la funcionalidad perfectas en el cuerpo, lo que es natural. 

En su día cuando vi la película produjo en mi un gran asombro, aunque sentía que no era momento para mi de probar algo así; bueno, pues hace poco mas de un año comenzaron de nuevo a llegar a mi informaciones sobre este asunto de la nutrición pránica y estuve viendo conferencias de distintas personas que ya vivían en este estado. Me llamo la atención un hombre, Nicolas Pilartz, escuché varias de sus conferencias y sentí ganas de experimentar este proceso con él. Busqué en su web (www.pranicenter.com) y encontré que guiaba un retiro de 21 días para realizar el proceso en mayo de 2020, así que me apunté. Posteriormente no pudo darse por el confinamiento y tuve que retrasarlo a otro retiro que tendría lugar en julio del mismo año, que es en el que estoy (ahora si) disfrutando estos días.

Lo primero de todo decir qué es esto del “proceso” pránico. Seguro que sois conscientes de que una parte del mundo se están muriendo de hambre y en la otra parte se están muriendo de exceso de comida. Esto es literal ya que se ha demostrado en estudios científicos que una dieta hipocalorica hace que enfermemos menos y vivamos mas años. Lo que ocurre en el mundo desarrollado es que ingerimos demasiada comida (sin entrar ni en la calidad ni en la variedad de la misma), una dieta que nos da energía por un lado y nos la quita por otro. Cada vez que comemos hemos de realizar un trabajo de digestión que será mas demandante energéticamente cuanto mas densa sea la comida que ingiramos (recuerda que la densidad está relacionada con la velocidad a la que vibra esa energía). Además si comemos en exceso tendremos que gastar energía en los procesos metabólicos para almacenar dichos excesos.

Ahora, la clave de todo esto está en entender los niveles vibratorios, ya que afectan tanto a tu cuerpo físico como al mental y al emocional, dado que todos tus cuerpos son eso, energía vibrante. Cuanto mayor sea tu vibración mas sano estará tu cuerpo físico, tu cerebro ira desarrollando progresivamente capacidades psíquicas notables, podrás comprender cosas que antes no podías y la mente estará más calmada, sin tanta actividad desgastante en todos los sentidos. Tu cuerpo emocional estará igualmente más estabilizado y podrás ir limpiando mas rápidamente todo el dolor que pueda estar almacenado todavía ahí. Una vibración alta en tu cuerpo te lleva a un estado de bienestar general, a tener buena salud y a acelerar tu desarrollo espiritual, todo va unido. De hecho, el desarrollo espiritual es el que te va a permitir mantener tu cuerpo físico alimentándote directamente del prana, ya que la energía no es una cosa inerte e inconsciente, sino la manifestación de la conciencia universal, el mismo ser consciente que está leyendo estas líneas detrás de tus ojos. 

En cierto momento de la evolución del alma ésta recuerda cómo trabajar con la energía, cómo acceder a ella y moverla por el cuerpo. Vivir todas estas experiencias, de las que no nos hablan en la escuela cuando somos pequeños, es lo que nos proporciona emocional y mentalmente la comprensión de que “todos es uno”.

Por tanto, al estar toda experiencia totalmente interrelacionada con el experimentador, una persona se siente impulsada a emprender una experiencia como esta, una iniciación a la alimentación pránica, solamente cuando su alma está en proceso de ascensión a niveles vibratorios superiores en todos sus cuerpos.

Iniciar el proceso implica entonces un cambio en la alimentación, que es concretamente lo que ha sido guiado principalmente en este retiro, durante los que hay tiempo también para comprender todas estas cuestiones que estoy exponiendo ahora. Formas para realizarlo entiendo que habrá muchas, pero yo solo os hablo de mi experiencia con Nicolas Pilartz en su proceso de 9 días. Normalmente necesitamos 21 días para cambiar un hábito, pero en los primeros 9 días atraviesas por la parte mas difícil de la experiencia, que es realizar el primer cambio, dejar atrás la adición de una comida excesiva y de baja vibración. Después de este tiempo aquí puedo entender la importancia que tiene que haya personas como Nicolas guiando este tipo de retiros, porque no vería nada sencillo haberlo podido realizar en casa por mi cuenta y sin ningún apoyo…

Entonces desde que comienzas el primer día a las 00:00h te mantienes solo con líquidos hasta completados los 9 días. Hay un día al menos, el quinto, donde solo tomas agua. El resto mezclas el agua con zumos ecológicos que te aporten energía. Imagina que puedes pasar un día sin comer solamente bebiendo en total alrededor de 40cl de zumo. Así un día…y otro…y otro…y el quinto solo agua… ¡No te olvides llevar un cinturón para tus pantalones si te apuntas a una experiencia así! A partir del sexto día la cosa cambia y puedes incluir mucha mas energía en tus días restantes. Lo peor ha pasado, el cuerpo físico habrá experimentado una intensa detoxificación, puedes haber pasado por removida emocional, y la parte mental….ahí hay otro hueso duro. Imágenes de platos apetitosos, e incluso de otras comidas que no te iban demasiado que puedas haber dejado en el frigorífico antes de venir y ahora te parecen lo mas exquisito. ¡Ah! Curiosamente el tiempo se detiene al principio del proceso…un día es toda una eternidad, es asombrosa esta percepción tan distinta…Luego la experiencia del tiempo vuelve a ser perfectamente normal a partir del quinto día aproximadamente. Esto, sumado a una sensación parecida a cuando tienes fiebre y no tienes ganas de hacer nada, provocan que durante la mitad del retiro no estes disfrutando precisamente de la experiencia. Eso sí, es necesario indicar que hay una sensación interior de estar haciendo lo mas adecuado, como cuando un adicto se está desintoxicando.

Ahora en la parte final del retiro, ya incluyendo mas energía en mi “dieta” aunque muy muy lejos de lo que pueda ser la cantidad normal de calorías ingerida por una persona, se reinician todos los sistemas del cuerpo, vuelve la fuerza el ánimo y las ganas de hacer cosas, como escribir estas líneas. Sientes el cuerpo muy ligero, mejora tu piel, ¡incluso la vista! Que sorpresa el quinto día, con la poca energía que sentía, que al levantarme veo que mi vista a mejorado notablemente. Podía ver a mucha distancia y con gran precisión. Toda una alegría. Y otro efecto maravilloso, he dormido mejor que en los últimos años, de forma profunda y durante muchas horas los primeros días. En estos últimos días el sueño es igual de profundo pero me es suficiente con menos horas. 

Los efectos beneficiosos en el cuerpo se deben al aumento de vibración de la energía corporal, que hace a su vez que la energía presente tanto en el ambiente como la generada por la conciencia entren cada vez con mayor facilidad al cuerpo. Voy a mencionar también que el tiempo en este tipo de retiros es usado para estar con uno mismo, ya sea dando paseos, haciendo Yoga o Qigong o simplemente meditación. Esto es fundamental para habilitar la entrada de la energía. Si además conoces la meditación en el espacio diminuto verás que cada entrada ahí repone todas tus necesidades energéticas de forma casi instantánea.

La sensación de hambre me fue desapareciendo desde el sexto día, ahora ya pasa el tiempo sin desayunar, ni comer ni cenar desde hace ya 8 días y me encuentro bien, mi mente se tranquilizó y dejó de soñar despierto con la comida, mi cuerpo físico se siente (y se ve) en perfecto estado tras haber pasado por 4 días de incomodidades múltiples. Mis meditaciones son profundas ya que hago unas cuantas cada día, al practicar Zhineng Qigong soy mucho mas sensible a la energía…y ¡hasta he aprendido francés!

Me iré mañana de vuelta a España agradecido a la Vida por otra experiencia apasionante que me ha aportado mucho. Mi alimentación mejorará notablemente de aquí en adelante, ya que, independientemente del tipo de comida que ingiera, pránica, liquida o solida, me mantendré atento para mantener y elevar este estado de bienestar que tengo ahora mismo. Algo que es seguro: no necesitare tanta comida, la seleccionare mejor, será más ecológica, y haré caso a mis propias sensaciones.


Vista de la antigua granja donde tuvo lugar el retiro
Vista de la antigua granja donde tuvo lugar el retiro
Entrada el primer dia del proceso
Entrada el primer dia del proceso
Lugar de meditacion bajo los grandes castaños
Lugar de meditacion bajo los grandes castaños