Tu eres la solución

Mi querido maestro Matt Kahn nos ofreció una enseñanza preciosa que nos permite apreciar en un sentido más amplio, útil y amoroso la interpretación de conceptos como el karma o la ley causa y efecto. El siguiente artículo trata de mi comprensión de esta enseñanza.

 

 Todos nosotros nos encontramos de forma habitual con problemas en nuestra vida. En el día a día nos encontramos inmersos en situaciones que no nos gustaría estar viviendo, que nos hacen sentir mal y desearíamos salir cuanto antes.

Vivimos todo tipo de situaciones, desde aquellas en las que te sientes obligado a hacer algo o ir a algún sitio, obligado a cuidar de alguien, o situaciones donde se pone a prueba tu poder personal, tu seguridad o inseguridad, situaciones violentas, abusos, etc. A veces nos toca vivirlas como actor principal y a veces somos meros testigos u observadores.

 

Son situaciones donde puede que observes en ti o en otros un culpable, una victima, no estar haciendo las cosas como “debería” hacerse, no tener en cuenta más que el “propio interés”. Bueno, te haces una idea de a que me refiero, ¿verdad?

 

Esta enseñanza pretende darte una herramienta para afrontar cualquiera de estos problemas u otros que puedan aparecer en tu vida, de forma que tengas la posibilidad de aprovechar esa situación para, literalmente, iluminarte. Tu te convertirás en la mejor y más rápida solución al problema, en la persona que aporte lo que va a ser mejor para cada uno de los implicados, ya seas tu uno de ellos o actúes desde fuera. Una forma de interactuar que sirve de forma universal para cualquier problema y de forma independiente a la intensidad o fuerza del mismo o al numero de personas involucradas.

 

Sólo tienes que ponerlo en práctica y podrás comprobarlo por ti mismo. Vamos allá.

 

Lo primero es ver lo que realmente está ocurriendo cuando sobreviene un problema. Cuando, por ejemplo, una persona se comporta de forma violenta con otra, es siempre porque se encuentra dolida. No está alegre o en paz, sino que está expresando su dolor de una manera que hay que saber leer. Si una persona se siente digamos, sola, puede estar viviendo una falta de cariño y atención que haga que la persona rechace literalmente cualquier contacto social, o en las relaciones que tenga muestre rechazo, agresividad o falta de confianza. ¿Cuál es el mensaje explicito? Rechazo. ¿Cuál es el mensaje implícito? Necesito un poco de cariño.

 

Los seres humanos tenemos una forma muy peculiar de expresarnos, expresamos lo contrario a lo que queremos, y esto es debido a que proyectamos la culpa de nuestros sentimientos en alguien externo a nosotros mismos y le hacemos responsable de nuestro sentir. Básicamente estamos proyectando hacia fuera lo que está dentro de nosotros. Convertimos en nuestros enemigos a los que están ahí fuera que no se comportan como desearíamos. Juzgamos “esto está bien” o “esto está mal” en función de nuestro punto de vista, y cada uno tiene el suyo propio…  Creemos que las cosas tendrían que ser de una forma diferente y luchamos porque los demás hagan lo que queremos. ¿Te suena? Esto se llama manipulación, chantaje, pelea, o GUERRA cuando se hace a nivel de países.

 

Culpabilizamos a los demás o a nosotros mismos de situaciones dolorosas, de errores, o de cualquiera sabe que. Entonces, ¿cómo hacer cuando estés en una de estas situaciones? Nos vamos acercando…

 

Ahora permíteme que te lleve a una escena que aunque parezca que se aleja de lo que estamos viendo, no lo está. Estas cocinando en tu casa unas ricas lentejas y quieres saber si están bien de sal. ¿Cómo haces para comprobarlo? Normalmente las pruebas, ¿no? Así sabes si hace falta más, si están bien o si te has pasado (¡horror!). ¿Empiezas a entrever por dónde quiero llevarte? Déjame que siga explicándome.

 

¿Qué te parece si en lugar de identificarte con el problema te identificas con la solución? Básicamente, es del todo IMPOSIBLE que tu o cualquier otra persona sea la causa de cualquier problema o mal que exista en el mundo. ¿Por qué? Porque tu naturaleza, al igual que la del resto de la existencia es pura Luz, hecha de Amor, aunque esto no sea del todo aparente al estar rodeados por dolor. No eres otra cosa que la esencia de Vida que anima toda la existencia. Por lo tanto, ni tu ni nadie puede ser en esencia la CAUSA del problema, pero TU sí puedes ser la SOLUCIÓN si así lo elijes.

 

¿Cómo hacer esto? Aporta exactamente lo que falte en una situación concreta; cuando veas violencia sabrás que lo que falta es paz; cuando veas juicio sabrás que falta perdón o inocencia; cuando haya intolerancia, pondrás tolerancia; si hay una falta de respeto, pues falta respeto; y si hay desprecio o falta de valor, sabrás que falta aprecio y valor. ¿Ves inseguridad? pues falta seguridad. Así para todo.

 

¿Y cómo sabes lo que falta exactamente? Pues como digo en los talleres, igual que con las lentejas: porque lo vas a sentir en tu cuerpo físico, en tu sentir emocional o vas a verlo directamente. Esto a veces nos confunde porque nos identificamos con las sensaciones o ideas que tenemos y a veces nos culpabilizamos por algo que sentimos, o por algo que pensamos. Voy a decirlo más claro:

 

Si sientes violencia en ti mismo por algo que está ocurriendo no es que tú seas

violento, es sólo la forma en la que la vida te está diciendo cual es el siguiente

servicio que requiere de ti para el mayor bien de todos, y es que aportes PAZ.

 

Para aportar paz tan sólo basta con que bendigas la situación, a ti y a cada uno de los involucrados con paz, como desear desde tu corazón que la paz llegue a cada corazón, así de fácil. Permites que el Ser más poderoso y amoroso que existe, que es la Vida que tu eres se ocupe de esta situación, le cedes el control y te conviertes en la paz. Es posible que puedas notar una sensación muy fuerte de vibración con un sentimiento muy bello emanando desde tu pecho, al menos yo lo siento de esa forma. Entonces ya está hecho, esa energía que sale de ti neutraliza y transmuta cualquier violencia de cualquier tipo. Puedes aprovechar a perdonar cualquier culpabilidad que tu veas o que vea otra persona en la situación, aportas la inocencia para todas las partes involucradas y literalmente limpias cualquier rastro de incoherencia.

 

Aunque otras personas no toleren a los intolerantes tu puedes elegir convertirte en la solución de cualquier situación que la vida te ponga delante y tolerar los intolerantes.

 

Prepárate, si haces esto, a ver una transformación completa de tu vida, que se convertirá en un regalo para ti y para el resto de la humanidad.

¿Te atreves a probar?

 

Aprovecho para darte las gracias en mi nombre y en el del resto del planeta

 

Enrique Guardiola Sánchez

Despertando el Corazón Iluminado

www.viajedelcorazon.com